Lo que necesitas saber para usar tu seguro de gastos médicos mayores
En México, la cultura de la previsión no está muy extendida. Según datos arrojados por la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, realizada por el INEGI y la CNVB, solo 20 millones de personas tienen al menos un seguro y, de ellos, únicamente 5 millones tienen seguro de gastos médicos mayores, este es el tercero más contratado por debajo de los seguros de vida y los de auto respectivamente.
Si eres de los que ya lo tienen, siempre es importante conocer cómo hacer uso de los seguros que se tienen contratados, pero en las circunstancias actuales, se hace más urgente entender cómo usar el seguro de gastos médicos mayores. Queremos que estés preparado para aprovecharlo en el momento adecuado.
Primero que nada, identifica los términos principales de los seguros de gastos médicos:
- Póliza. Es el contrato del seguro ahí se establecen sus condiciones; qué cubre y qué no. También indica cómo hacer efectiva una reclamación.
- Deducible. Es una cantidad fija que pagas tú por los servicios médicos antes de que el seguro empiece a cubrir los gastos.
- Coaseguro. Es un porcentaje del costo del servicio médico que cubres tú.
Lo siguiente es que anticipes, revisa tu póliza, ten claro el monto del deducible, el porcentaje del coaseguro, el tope de ambos y el límite de la cobertura. Es recomendable tener un fondo de emergencias con al menos el deducible, y si es posible, el tope del coaseguro. Si no lo tienes, el mejor día para empezar a hacerlo es hoy y aunque tal vez uses tu seguro antes de completar tu fondo, todo lo que ya tengas ahorrado será una ganancia para tu tranquilidad en ese momento.
Recuerda que el seguro se usa cuando el costo de los servicios médicos es mayor que el monto del deducible; cuando es menor, el pago corre 100% por tu cuenta.
Hazte un tiempo y revisa los términos de tu contrato, las exclusiones, la red de médicos y hospitales, la documentación necesaria para hacer uso del seguro. Si tienes dudas ponte en contacto con tu agente y además de aclararlas, busca hacer los ajustes necesarios para que el seguro se adecue a tu estilo de vida, a tus necesidades y trata de aumentar el límite de la cobertura. También aprovecha para preguntar si todos tus asegurados están cubiertos en caso de necesitar atención hospitalaria por COVID 19.
Confirma en qué hospitales el seguro paga directamente y en qué casos te reembolsa el dinero que tu hayas pagado, así puedes tomar decisiones que te sirvan desde el primer momento.
Investiga si tu aseguradora recibe documentos en línea, presencial, si es estrictamente personal o en qué casos y con qué documentación extra, puede ir un familiar tuyo. Comúnmente para solicitar el pago del seguro requerirás llenar un formato de solicitud, entregar un informe de parte del médico tratante, identificación oficial de la persona que contrató el seguro y el paciente (si es distinto), facturas originales, recetas médicas, resultados de estudios médicos, comprobante de domicilio, estado de cuenta. Algunos otros documentos se pueden solicitar dependiendo el caso, accidentes, tratamientos programados, entrada por urgencias, etc.
Ahora hablemos de las facturas. Pide comprobante fiscal de todos los gastos asociados al tratamiento médico, aunque tu seguro sea de gastos mayores, ya que, según sea el caso, pueden reembolsarte algunos estudios, sesiones de seguimiento, rehabilitación e incluso medicamentos. Si tienes todos los comprobantes, puedes tener reembolsos que no esperabas o algunos gastos se pueden tomar a cuenta del deducible.
Prepárate y ten a la mano en un lugar que tú, tus familiares o compañeros de vivienda conozcan, un sobre con copia de la carátula y número de tu póliza, teléfonos de atención, credencial (si te entregaron una) copia de tu identificación, lista de hospitales donde te pueden atender y cualquier información que consideres útil. Al tener clara esta información puedes actuar de manera rápida y eficiente ante una emergencia.
Recuerda tener tus pagos al día, un seguro de gastos médicos lo puedes ver como una inversión para estar protegido en el momento de una emergencia y no pensar en él como un gasto que estás haciendo cuando no lo ocupas. piensa que el seguro de gastos médicos mayores es una inversión y que si no lo usas, es una buena noticia, porque significa que tu salud ha sido buena y que no has tenido una emergencia o accidente. Más vale tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo.
Recuerda tener tus pagos al día, un seguro de gastos médicos lo puedes ver como una inversión para estar protegido en el momento de una emergencia y no pensar en él como un gasto que estás haciendo cuando no lo ocupas. piensa que el seguro de gastos médicos mayores es una inversión y que si no lo usas, es una buena noticia, porque significa que tu salud ha sido buena y que no has tenido una emergencia o accidente. Más vale tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo.