Invertir igual a Beneficios fiscales
Por si dudabas de su efectividad, quizá quieras saber que tus inversiones, además, te pueden dar beneficios fiscales. Descúbrelos.
Sin duda, una de las dudas más comunes a la hora de invertir es la de si este tipo de movimientos también entran en la declaración y la respuesta es: sí, siempre y cuando tu rendimiento alcance $100,000, esto de acuerdo con los artículos 151 y 185 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Pero si no percibes esa cantidad, déjanos contarte algo: hay otro tipo de inversiones que te generan beneficios fiscales.
Los beneficios fiscales comúnmente son ahorros en los impuestos que cada año le entregamos al Servicio de Administración Tributaria (SAT). Estos beneficios se obtienen por acciones que se consideran buenas para la sociedad o el ambiente y que se quieren promover, y este es el caso de las inversiones que tienen beneficios fiscales además de tener tu dinero trabajando, te ahorrarás algunos impuestos.
De hecho, porque se trata de promover el ahorro y la inversión, para obtener beneficios fiscales derivados de tus inversiones, es necesario que no retires tu dinero y dejes que siga trabajando. En tal caso, podrías disponer sólo de los intereses que genere para conservar las ventajas que el SAT ofrece.
Existen varios tipos de inversión que, por su naturaleza, generan ventajas fiscales que uno puede utilizar a su favor. Los fondos de inversión especializados en el retiro y las Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro), por ejemplo, ofrecen diferimiento, exención o deducción del impuesto. Hay otras formas similares a esta modalidad de ahorro que también ofrecen beneficios como:
- Aportaciones voluntarias a tu Afore siempre y cuando estén contempladas a largo plazo o sean complementarias del plan de retiro. Esto quiere decir que sean aportaciones que solo pueden usarse en el momento del retiro.
- Fondos especializados y planes para el retiro. En algunas condiciones tu inversión en el futuro está libre de impuestos. Por ejemplo, que tus contribuciones no sean mayores al 10% de tus ingresos. Por lo que conviene que te informes bien antes de contratar alguno de estos servicios y elijas basado en tus expectativas del futuro y tu estrategia fiscal.
No olvides que para acceder a estos beneficios hay consideraciones que se actualizan constantemente y necesitas estar bien informado. Por ejemplo, en el caso de las Afores si haces retiros parciales o anticipados estos no están exentos de impuesto pues existe una edad mínima para hacerlo. Esto último, por supuesto, te será de gran ayuda en tu retiro pues de esta forma asegurarás un futuro estable incluso cuando decidas jubilarte.
Otro punto importante es que siempre existe un monto límite de impuestos a deducir según el instrumento en el que inviertas.
Los beneficios fiscales generalmente se traducen en reducciones de los impuestos que cada año le entregamos al Servicio de Administración Tributaria.
Como ves, la razón de que existan estos beneficios es motivar a que los inversionistas continúen realizando estas operaciones de forma periódica, lo cual no sólo beneficia al Servicio de Administración Tributaria, sino también a ti y a tu familia. Piensa que si continúas invirtiendo, tu futuro financiero será mucho mejor. Ahora que lo sabes, busca un plan de inversión que cubra todas tus necesidades y comienza a disfrutar de sus beneficios.